Muros que se tragan el cielo.
Un vasto laberinto, generado de cero al principio de cada partida. Pasillos, callejones sin salida, alcobas, puertas de base, una arena de jefe en el centro. No memorizas el mapa — lees el sonido, las líneas de visión, y la información de tu equipo en tiempo real.
- Ciclo día/noche que cambia cómo respira el laberinto
- Algunos muros son destructibles — los pasillos no están fijos
- Las bases están en las esquinas; el resto se escribe sobre la marcha